Los árboles que harán de tu terraza una auténtica selva

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Los árboles que harán de tu terraza una auténtica selva

Si la primavera y la llegada inminente del verano te apremian a poner a punto la terraza has de fijar el objetivo primordial: el verde. La decoración es fundamental en el espacio exterior pero lo que realmente aporta vida y color es la naturaleza.

La necesidad de un enorme jardín donde recrearse en exuberantes flores y disfrutar del buen tiempo no es más que una falacia, si cuentas con una terraza o un balcón puedes conseguir que la naturaleza cambie por completo la apariencia de tu espacio exterior. Los dos aspectos a tener en cuenta son las especies por las que te decantarás y el tipo de maceta que usarás para cada una. Estos cinco árboles frondosos harán de tu terraza un deleite de belleza primaveral y veraniego.

El olivo

Siendo un árbol tan andaluz, ¿por qué no incluirlo en la terraza? El olivo necesita espacio para sus raíces así que adquiere una maceta al menos tres veces su diámetro y profundidad. Este árbol necesitará un buen sistema que le permita drenar el agua, al igual que sol y riego frecuente. Además, si tu idea es ponerte ya manos a la obra estás de suerte: el mejor momento para plantar el olivo es durante la primavera.

El arce japonés

Aunque el clímax de su belleza llega en otoño con el torno a rojizo de sus hojas, el arce japonés en primavera es una explosión de verde. Las características de este árbol es que es pequeño así que se desarrollará bien en una maceta, no acepta bien el frío intenso, necesita bastante tierra y drenar correctamente.

El bambú

En tendencia para exteriores minimalistas y modernos, el bambú es calma y relajación. Este árbol es utilizado sabiamente como barrera visual ya que su figura esbelta ayuda a separar ambientes. El frescor y la humedad son fundamentales en su correcto crecimiento, además sus raíces son fuertes así que las macetas serán resistentes. Si es posible el riego debería ofrecerse por aspersión, así humidificará el aire y suelo a la vez.

El ciprés

Comparte finalidad con el bambú, el ciprés tiene la capacidad de delimitar espacios gracias a su frondosidad. Gracias a su adaptabilidad, en maceta podrás conseguir que se mantenga en un tamaño adecuado, nada que ver con lo que es capaz de alcanzar en bosques y jardines (20 metros de longitud). Si en tu terraza las ráfagas de viento son habituales, el ciprés lo soporta bien por su resistencia, al igual que la escasez de agua y bajas temperaturas. Su zona preferida es en la que haya rayos de sol directos y no necesita demasiado riego.

La hiedra 

Cualquier enredadera o trepadera sirve porque este tipo de plantas no sólo aportarán verde, también sombra y, consigo, refrescarán el cenador. En concreto con la hiedra se puede conseguir el efecto de que cuelgue si la plantamos como un árbol que suba por una pérgola o soporte vertical y luego se enrede como si de un techo natural se tratase. La hiedra es una planta todoterreno: soporta el calor, no requiere demasiado riego, sí algo de fertilizante y sobrevive al invierno (no demasiado duros). Como la hiedra no es un árbol, mencionamos varios como la buganvilla o el jazmín que también se trata de enredaderas, ambas piden climas cálidos y adornan como ninguna gracias a sus flores y a sus, cómo olvidarlos, inconfundibles olores.